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viernes, 28 de marzo de 2025

EL ‘SOCIALISMO DEL SIGLO XXI’ ACTÚA COMO UN NUEVO ‘PATRÓN’ CON LOS INDÍGENAS

 

Foto tomada hace algunos años en el Museo Mindalae, Quito.

ANÁLISIS. Cuando presidente de Bolivia, Evo Morales prefirió ser solidario con su par Rafael Correa, de Ecuador, que con los indígenas de este país a los que reprendió como a ‘guaguas’ por hacer movilizaciones en contra de su amigo Correa. A criterio de los dos mandatarios, “los grupos indígenas y la presión de izquierdistas radicales hacen el juego a la derecha”. ¿Pretendían decir que su ‘revolución del Siglo XXI’ no era de izquierda ni de derecha? ¿De qué será? Lo que sí quedó claro fue que actuaron como un nuevo ‘patrón’ de los indígenas, con represión, carcelazos y dividiéndolos. Creyendo que la gente ya olvidó eso, quieren volver al poder, precisamente, con el voto de los indígenas y burlando a la justicia. Morales tiene una acusación de abuso sexual contra adolescentes y Correa anda escapando de la larga lista de juicios por corrupción que lo persigue tanto como el sueño del retorno usando testaferros.

Para observar la actitud de los falsos indigenistas, vamos a introducirnos en esta ayudamemoria.

Rafael Correa fue reelegido presidente y un día antes de su posesión, 9 de agosto 2009, otra vez los indígenas le hicieron ‘la limpia’ y le dieron el ‘bastón de mando’ en Cayambe, muy cerca de Quito, donde había indígenas que aun creían en sus ofertas. Invitados especiales fueron el presidente de Bolivia, Evo Morales; y la Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú.

Un mes después se dio la primera manifestación indígena en protesta por la Ley de Minería que, aseguraron, no recogía sus planteamientos. Comenzó en la Amazonía y a los pocos días, 30 de septiembre 2009, fue asesinado el profesor indígena shuar Bosco Wisuma.

Entonces, a la protesta se unieron los indígenas de la Sierra. El 4 de octubre 2009 informaron que “unos dos mil indígenas y campesinos de los cerros de Salcedo (Cotopaxi) interrumpen la carretera Latacunga-Ambato, en el puente de Panzaleo. Ellos dicen que están resueltos incluso a enfrentarse a la Policía. Lanzan consignas contra el Gobierno, contra el proyecto de nueva Ley de Aguas; expresan vivas a la movilización de la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador)”.

“De pronto, el presidente de esta organización, Marlon Santi (kichwa de Sarayacu, Pastaza); el prefecto de Cotopaxi, César Umajinga; el presidente del Movimiento Indígena de esa provincia, Abraham Salazar, y el gobernador, Ramiro Vela, culminan un diálogo entre ellos, se suben al cajón de una camioneta y se dirigen a los protestantes…”

“El discurso de Santi provoca una gran sorpresa. Dice que habrá diálogo con el Gobierno; que el presidente Rafael Correa los recibirá… por tanto, se suspende el levantamiento, aunque advierte que harán un “proceso de control sobre las medidas del Gobierno”…

“Delfín Tenesaca, del Movimiento Indígena del Chimborazo (MICH), reconoció que de pronto se produjo una crisis de liderazgo. La dirigencia de la CONAIE debe consultar con las tres regionales para tomar una decisión. Lastimosamente el compañero Santi, apresuradamente, anunció que se suspende y quitó fuerza a la movilización. Eso ha dado coraje a los compañeros y algunos no quieren obedecer”.

“La Federación Interprovincial de Centros Shuar (FICSH), de Morona Santiago, Zamora Chinchipe y Pastaza, es una de las más radicales y su presidente, Pepe Acacho, es contundente: “Desconocemos al compañero Santi, porque él abandonó el campo de batalla. Nosotros seguimos porque nuestra lucha es por el agua, el aire y la naturaleza”…

“Tenesaca señala que en la Sierra central es un problema la generación de minifundios que se da por la entrega de escrituras a los indígenas, retaceando las tierras comunales. “No puede ser que unas 40 hectáreas se repartan a 400 comuneros. ¿Qué puede hacer con eso (un comunero), qué deja a sus hijos?”…

Consideró el dirigente que “es hora de actuar. Para nosotros, los dirigentes, es un jalón de orejas. Las bases están enojadas y manipuladas por infiltrados del Gobierno, entre ellos los tenientes políticos. Muchos están entrando en una posición partidista, electorera y eso no solo es de este gobierno… es imprescindible fortalecer a los gobiernos comunitarios de cada sector…” (Fuente: Indígenas logran encender llama de sus protestas. El Universo. 04 de octubre del 2009).

EVO SE METIÓ EN EL CONFLICTO ECUATORIANO ATACANDO A LOS INDÍGENAS

Tanto indígenas como mestizos estaban impresionados por el impacto internacional del movimiento indígena ecuatoriano que, sorprendente, provocó una reacción de dos presidentes indigenistas en contra de los indígenas.

Evo Morales, de Bolivia, país con el 41% de población indígena (2.8 millones, censo 2012); y Rafael Correa, de Ecuador que tiene 7.7% (1.3 millones, censo 2022), advirtieron “que la impaciencia de grupos indígenas y la presión de izquierdistas radicales hacen el juego a la derecha”. (Nota del diario El Universo. ‘Correa y Morales se quejan de indígenas e izquierdistas radicales’, del 16 octubre 2009).

Esta opinión dio paso a análisis interesantes como este: “Los presidentes de Bolivia y Ecuador, Evo Morales y Rafael Correa, se quejaron de que los indígenas y la izquierda, a quienes los mandatarios consideran “radicales”, hagan exigencias que van más allá de lo que sus gobiernos pueden hacer, lo cual según ellos le haría el juego a la derecha. Parece haber quedado en el olvido que estos mandatarios llegaron al poder gracias a la movilización y las luchas de esos sectores que ahora repudian”.

Esto dijeron en la I Cumbre de Consejos de Movimientos Sociales de la Alianza Bolivariana para Nuestra América y Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) que se celebró en Cochabamba, Bolivia.

“Actualmente existe un ascenso en las luchas indígenas en Ecuador, en repudio a la legislación minera desarrollista y capitalista que impulsa Correa, mientras que Evo enfrenta crecientes denuncias en el movimiento popular por haber traicionado la Agenda de Octubre, con cuya ejecución se comprometió antes de llegar a la presidencia, y que contempla la liquidación del latifundio y la plena nacionalización de los hidrocarburos. Adicionalmente, el “presidente indígena” enfrenta crecientes protestas por haber otorgado concesiones a transnacionales para explotar hidrocarburos en territorios indígenas de Bolivia, sin consultar a sus pobladores”.

“Las críticas son las que exasperan a Morales y Correa, empeñados en presentarse como “socialistas”, pese a sus pactos con la burguesía nacional y transnacional”.

“Evo justificó su política diciendo que es imposible resolver en tres años las injusticias de 500 años”.

Para Correa, los “izquierdistas radicales” exigen demasiado y son muy impacientes, con lo cual le “hacen juego a la derecha”. (Citas tomadas de la nota: “Evo y Correa repudian a indígenas e izquierdistas “radicales”. La Clase Info 18 octubre 2009. https://laclase.info/content/2009/10/)

No es culpa de los reclamantes sino de las ofertas que los gobernantes hacen por votos, pero no cumplen y quedan como mentirosos.

‘SOCIALISTAS DEL SIGLO XXI’ PROVOCARON ENJUICIAMIENTOS A DIRIGENTES INDÍGENAS

Los diálogos de la CONAIE con el gobierno de Correa fracasaron y los dirigentes indígenas prepararon nuevas movilizaciones “que no serán pacíficas” porque “el trámite de la Ley de Recursos Hídricos enfrenta a los indígenas con los asambleístas de PAIS (partido del gobierno) que integran la Comisión de Soberanía Alimentaria. Nos sentimos ofendidos, aislados y discriminados porque los oficialistas no están acogiendo nuestras propuestas en la nueva norma”, dijo Delfín Tenesaca.

“No vamos a aceptar autoritarismo; cuando los derechos son pisoteados, el pueblo tiene derecho a sublevarse”, sentenció Marlon Santi, titular de la CONAIE que analiza nuevas movilizaciones. (Dato de nota: ‘La Conaie cuestiona el trato al agua y minería’. Expreso. Miércoles, 14 de abril de 2010).

Y los socialistas del Siglo XXI repitieron su rechazo a las acciones de los indígenas ecuatorianos y sus dirigentes.

El 21 junio 2010 se realizó en Otavalo, Ecuador, la X Cumbre de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA). Coincidía con la celebración del Inti Raymi, fiesta indígena de la cosecha que se celebra con desfiles, música, bailes.

Allí estuvieron indígenas vinculados a la CONAIE, liderados por su presidente Marlon Santi, y Delfín Tenesaca, presidente de la Ecuarunari. Realizaron una marcha y pretendieron ingresar al coliseo de Otavalo para entregar un documento al presidente indígena de Bolivia, Evo Morales, que estaba con Rafael Correa y Hugo Chávez. Los marchantes no lograron acercarse porque fueron ahuyentados por la policía y Evo Morales una vez más criticó a los indígenas ecuatorianos por sus reclamos a Correa, a quien le reiteró su respaldo.

ENFRENTAMIENTO DE JUSTICIAS

Después de este episodio, con una acusación rara, comenzó una persecución judicial a Santi y Tenesaca. El miércoles 30 junio 2010, “un policía aseguró que, durante los roces en Otavalo, perdió sus esposas y puso una demanda contra los dos dirigentes de la CONAIE que fueron acusados por la fiscalía de Otavalo de ‘atentar contra la seguridad interna del Estado”. Luego cambiaron este tipo de delito por “supuestos delitos de ‘terrorismo y sabotaje”.

El 1 julio 2011, la CONAIE rechazó la actitud de la Fiscalía que, además, inició ‘de oficio’ indagaciones previas y juicios a más dirigentes indígenas, eran de Azuay y Morona Santiago, y lo hacían “por participar en cuatro movilizaciones de protesta contra la minería, y a uno de Imbabura por encabezar la movilización que pretendió entrar a la fuerza a un coliseo de Otavalo para entregar un documento a Evo Morales”. (Fuente: lalineadefuego.info).

El 5 julio 2010, el presidente de la Ecuarunari, Delfín Tenesaca, se presentó a declarar en la Fiscalía de Otavalo, pero solicitó a la Fiscal de Asuntos Indígenas de Otavalo, Dora Mosquera, ser juzgado por la justicia indígena. Lo mismo pidió el presidente de la Federación de Pueblos Quichuas de las Sierra Norte (FICI), Marco Guatemal, porque “este es un derecho que cubre a todos los indígenas del país”.

El 10 julio 2010, en su ‘enlace sabatino’, el presidente Correa rechazó la aplicación de la justicia indígena que consta en la Constitución que puso en vigencia su gobierno y denunció que ciertas Organizaciones No Gubernamentales (ONG), son los brazos ejecutores de centrales internacionales. Dijo que las movilizaciones indígenas privan de los servicios públicos a los demás ciudadanos y citó el artículo 158 del Código Penal, insertado en la sección de los delitos de sabotaje y terrorismo, que castiga con 8 años de reclusión ‘a quien destruya, deteriore, inutilice, interrumpa o paralice servicios públicos’. “Les pasan plata a los indígenas y les hacen decir cosas que no tienen fundamento. Yo actuaré con la ley en la mano porque cada vez que haya estos actos tendrán un juicio”.

Y como si nada hubiese dicho, el 18 noviembre 2010, el gobierno propuso el retorno al diálogo. Marlon Santi puso “tres condiciones: que se revisen los decretos que anulan la autonomía de instituciones indígenas del Estado, como la educación bilingüe, el Consejo de Desarrollo de las Nacionalidades y Pueblos del Ecuador (CODENPE), Salud Indígena, y otros; que se revisen las leyes de minería, hidrocarburos y soberanía alimentaria; y que se suspendan 72 demandas y juicios por terrorismo contra dirigentes indígenas”.

Delfín Tenesaca, añadió: “Si el gobierno quiere dialogar, hay muchas cosas que tratar primero y subsanar las heridas que ha causado a las organizaciones indígenas; eso no es tan fácil de olvidar”.

Pero algunos prefirieron ahondar las heridas embarcándose en el carro del poder, como Ricardo Ulcuango, ex vicepresidente de la CONAIE que aceptó la embajada en Bolivia (17 de agosto 2011) sin importarle que sus compañeros le declararan “traidor del movimiento indígena, por estar colaborando con el gobierno del presidente Rafael Correa”. ¿Cuántos no hicieron lo mismo?