Los
indígenas también cuestionan a los gobernantes que han dejado en su población
el índice de desnutrición infantil más alto de América Latina y ninguna ley que
estimule la producción agrícola.
Antes del larguísimo
feriado por el Día de los Difuntos tuvimos unas horas de otro levantamiento
indígena en Ecuador que, según sus dirigentes, fue un éxito, pero para los críticos,
fue un fracaso. Tras mirar las fotos y videos del 26 y 27 de octubre 2021 coincidimos
con los últimos: esta vez la Conaie no contó con el apoyo masivo de indígenas y
mestizos, como antes. ¿Por qué? Por la imagen de organización violenta que dejó
en el país en octubre 2019.
Los mestizos de Quito que
siempre respaldaron a los indígenas no olvidan como ellos en compañía de
jóvenes también mestizos, pero violentos, destruyeron sus calles y plazas, atacaron
e incendiaron algunos de sus edificios, contraatacaron con armas artesanales, secuestraron
a policías y casi mataron con un piedrazo a un periodista. Y en las ciudades
pequeñas no olvidan a estos grupos de jóvenes con blue jean que, con palos y
piedras, saqueaban sus mercados, rompían las puertas de sus tiendas.
Las
‘negras intenciones’
El pretexto fue el
aumento del precio de la gasolina, pero detrás de eso, dicen muchos analistas,
hay ‘negras intenciones’.
Primera intención: Mucha
gente no vio en estos actos violentos de octubre 2019 un reclamo de beneficios
para los indígenas y los ecuatorianos, en general, sino una consigna política. Y, por quienes
lideraban este ataque a Quito, principalmente, se dedujo que detrás de todo lo
sucedido estuvieron los correístas que, con sus líderes condenados por
corrupción, quieren retomar el poder por las buenas o por las malas.
Segunda intención: Al
levantamiento reciente (octubre 2021) se le ha sumado otra consigna política mencionada por el líder de la Conaie, Leonidas
Iza, en su libro ‘Estallido’: convertir
a Ecuador en un país comunista como Cuba, donde él estudió. (Existen varios
artículos sobre este tema como: ‘Iza va
por el ‘comunismo indoamericano’. Publicado en octubre 5, 2020 en Conexiones4P/Elenfoque
por Martín
Pallares’. ‘Iza o barbarie’, de Fernando Balseca, El Universo. ‘Comunismo
o barbarie’, Gonzalo Ordóñez, planv.)
Dice que quiere seguir
esa línea política justo cuando Cuba empieza a sacudirse del comunismo, como lo
cuenta esta nota: “Las nuevas empresas privadas podrán tener hasta 100
trabajadores, han de constituirse como sociedades de responsabilidad limitada
(SRL) y tendrán derecho a acceder a créditos y fuentes de financiamiento…” (Fuente:
El Gobierno de Cuba autoriza las primeras 32 empresas privadas. El País. 30
septiembre 2021).
“Vagos”,
exijan leyes para reactivar la agricultura
Este juego político en el
que la Conaie y sus socios están metiendo al país desde cuando los correistas
corruptos empezaron a ir a la cárcel (gobierno de Lenín Moreno) pretenden
continuarlo con el presidente Guillermo Lasso, pero la gente ya está
cansándose. Prueba de eso es la división que está dándose dentro de las filas
de la misma Conaie. Por ejemplo, en Chimborazo, más de la mitad de los
habitantes de sus pueblos con más alta población indígena, le dieron la espalda.
Otros descontentos son los
empresarios indígenas que por primera vez cuestionan públicamente a la
dirigencia de la Conaie, por sus levantamientos. De paso reclaman a los
gobernantes por su falta de apoyo a la producción agropecuaria de la Sierra,
especialmente.
Luis
Alfonso Chango, nacido en Chibuleo, Tungurahua, en 1968,
es uno de los indígenas empresarios más exitosos del país y esto manifestó
durante el último levantamiento:
“Yo les digo que en los
levantamientos indígenas siempre hablan de pobreza, pobreza y en los pueblos
indígenas, yo al menos les digo: los pobres son los vagos. ¿Por qué? Nosotros,
igual, tenemos 2.000 metros de terreno, yo pongo gasolina en mi carro, tengo
maquinaria… pero eso no significa que necesariamente tenemos que estar en las
manifestaciones, en los levantamientos, sino, tenemos que presentar algún
proyecto de ley de reactivación económica para que la agricultura sea rentable.
Para lograr que la agricultura sea rentable tenemos que pedir subsidio para la
agricultura, en Alemania, en Suiza en todos los países desarrollados se
subsidia a la agricultura, pero en nuestro país dependemos de la agricultura de
la oferta y la demanda. Cuando hay sobreoferta y no hay demanda, de inmediato
las papas se ponen a 3 o 4 dólares… Eso es lo que tienen que hacer los señores
dirigentes de la Conaie, de la Feine, del Fenocin. Y nosotros, los campesinos, también tenemos
que ir pensando en la agroindustrialización, tecnificación de la agricultura…
en la tecnificación del sistema de riego… en la integración de los minifundios.
En pueblos indígenas tenemos retazos de 200, 300, 400 metros… La nueva
generación, emprendedora, con criterios empresariales, tiene que mirar para
reactivar la economía de la zona agrícola, hacer agricultura rentable… exigiendo
al gobierno nacional que ponga por ley los precios de los productos que
nosotros producimos… Y no vamos a vivir quejándonos. Año tras año
levantamiento, faltando un año para las elecciones, levantamiento, faltando
otro año para otras elecciones, otro levantamiento…” (Fuente: El Pato
Borja @PatoBorja 8:51 a. m. · 29
oct. 2021·Twitter for Android)
Luis Alfonso Chango, de
niño vendía ajos en los mercados y jugaba fútbol, pero un día se fijó metas:
“Ir a la escuela a pesar de que no contaba con el apoyo de nadie, debido a que sus
padres temían que su hijo fuera maltratado por los niños
hispanos de la ciudad por su condición de indígena; pero a
pesar de todo decidió asistir y terminó convirtiéndose en
el mejor alumno de su clase, siendo así el
primer indígena de su comunidad en graduarse en la secundaria.
Luego asistió a la universidad con una beca para egresar de abogado,
y tiempo después, gracias a otra beca logró asistir a una
escuela de negocios del extranjero consiguiendo una Maestría en
Finanzas”.
Ya formado, se le ocurrió
fundar la Cooperativa de Ahorro y Crédito Mushuc Runa (Hombre nuevo, en
español) que superaría los 100 millones de dólares en capital, luego creó el
equipo de fútbol del mismo nombre. Además, tiene negocios de compra-venta
de automóviles, de electrodomésticos, de materiales
de construcción, un supermercado.
En sus empresas trabajan unas 5 mil personas. (Fuente: ‘Emprendedor Indígena Criado en la Absoluta Pobreza se Hace
Millonario’). www.todosobredinero.com/2013.
Esta actitud empresarial
la proyecta a las nuevas generaciones. Su hija, Karina Chango, es una líder indígena
de 25 años formada como Ingeniera Comercial, con especialización en la
Universidad Oxford y con una pasantía en Rusia. Estuvo de candidata a la
vicepresidencia de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF). La eligieron una
de las reinas de belleza de Ambato y hace una intensa obra social.
“Quitemos
la mentalidad de que somos pobrecitos”
Carlos
Santiago Chango Uñog, el primer indígena que llegó a Harvard,
una de las mejores universidades del mundo dijo: “Yo, siendo del sector
indígena y, en general, del sector rural, veo que nos hemos dejado convencer de
que no podemos hacer las cosas, de que no servimos, de que nuestro trabajo
no vale y es un problema en América Latina, hay que cambiar esto, tenemos
que quitar la mentalidad de que somos tan pobrecitos de que no podemos
hacer nada y tenemos que mendigar, es hora de cambiar, nosotros damos
conferencias y necesitamos que ellos crean por sí mismo que pueden,
sobre todo en la Sierra nos victimizamos y eso no debe ser así”. (Fuente: Chango, primer indígena de Harvard
“Es hora de dejar de victimizarnos, solos podemos salir adelante”. El
Productor. Martes 5 de octubre del 2021.)
Carlos Santiago Chango
Uñog nació en la comunidad de Chibuleo San Francisco, cerca de Ambato. Su hogar
no tenía luz eléctrica, agua potable ni alcantarillado. “Mi mamá, Manuela Uñog,
y mi padre, Manuel Chango, hicieron todo lo posible para que nosotros tengamos
educación. Por cerca de 15 años ella fue lavandera en Ambato y él cargador del
mercado. De niño yo iba con ella a vender cebollas en Ambato, Pelileo y Patate”.
Hasta los seis años
hablaba solo ‘kichwa’, aprendió español en la escuela. Se graduó de bachiller
en el Colegio Técnico ‘Atahualpa’, a donde viajaba a las cinco de la mañana.
Ingresó a la Escuela Politécnica Nacional de Quito. En 1995 se postuló a la
Escuela Agrícola Panamericana–El Zamorano, en Honduras y fue admitido gracias a
una beca del gobierno alemán. Posteriormente, colaboró en proyectos de
desarrollo en Honduras, Guatemala y El Salvador.
Con el sueño de estudiar
en ‘Harvard’, Estados Unidos, fue a trabajar en ese país y aprendió inglés a
los 30 años. Rindió el examen ‘TOEFL’, pero lo aprobó al tercer intento. El
curso costaba 130.000 dólares, entonces buscó una beca del Banco Mundial que
conjuntamente con Harvard financiaron sus estudios de ciencias de economía para
el desarrollo. (Fuente: Indígena cumplió
su sueño de estudiar en ‘Harvard’. El Heraldo.com.ec 5 septiembre 2019).
A su regreso a Ecuador
decidió iniciar algunos proyectos: una cooperativa de ahorro y crédito, y una
consultoría para tratar de cambiar la mentalidad de los productores.
También firmó un
convenio con la compañía Golden Sweet Spirit, productora y exportadora de
uvilla en Ecuador, para financiar exportaciones de pequeños productores… “Con
este proyecto nos hemos propuesto que en 3 años los productores siembren 10.000
hectáreas de uvilla para exportación. Ayudaremos a por lo menos 60.000
productores”. (Fuente: Chango, primer
indígena de Harvard “Es hora de dejar de victimizarnos, solos podemos salir
adelante”. El Productor. Martes, 5 de octubre del 2021).
Estos son ejemplos de
empresarios indígenas que creen que Ecuador ofrece opciones para los
agricultores. “Lo que hace falta es creer en sí mismos y tener un buen
acompañamiento”. Igual piensan quienes ya han emprendido en empresas
turísticas, de medicina natural, de agricultura para la exportación, etc. Pero
hay otros que las oportunidades las encuentran en el extranjero, como el
indígena José Cóndor que también estudió en Harvard, pero se quedó a vivir en
Canadá.
@MarianaNeiraL