ANÁLISIS. Los narcos se aliaron con los ‘huachicol’, ladrones de gasolinas, en México, a partir del 2006. Coincide que, en ese año, Ecuador le abrió la puerta al narcotráfico (dándole facilidades legales y de seguridad para su operación), pero recién estamos descubriendo que también se había armado una red de compradores de altos volúmenes de gasolina subsidiada, barata, que la revendían a gasolineras y empresarios con supuesta autorización legal. Este negocio les daba tanto dinero que tuvieron que armar un ‘plan de lavado’ con inversiones en bienes inmuebles, carros y negocios varios, incluidos más gasolineras. Como líder aparece el ex alcalde correista Aquiles Álvarez, sus hermanos, más parientes y socios (hasta el momento son casi 20). Pero lo que se ha destapado podría ser la punta de una red con las características de la que opera en México, en alianza con narcos, a la que ya está apuntando Mr. Trump.
Para comprender mejor, hay que leer y releer. Comencemos con el ‘santo de su devoción’ que, los mexicanos metidos en este negocio, inventaron para que los ‘bendijera’, es el ‘Santo Niño Huachicol’, un Divino Niño Jesús que, en lugar de llevar báculo y flores, carga un bidón y una manguera” ... El término “huachicol, al parecer, viene del maya, que llama ‘huach’ al ‘ladrón’. Se le añadió el sufijo ‘col’ en referencia a una actividad ilegal. Pero también existe la teoría de que viene del latín ‘aquati’, que significa ‘aguado”. (BBC).
Este modelo de negocio ilícito lo habrían introducido los famosos carteles de droga aztecas en los países SSXXI (Socialismo Siglo XXI) que producen petróleo: Venezuela, Colombia y Ecuador. En este país ya se iniciaron procesos judiciales que están comprobando que tenía sus ‘huach’ de gasolinas. El grupo aparece liderado por el correista Aquiles Álvarez, ex alcalde de Guayaquil, ciudad con el puerto más grande del país.
ECUADOR, DESTAPANDO EL ‘HUACHICOL’
En el ‘Caso Triple A’ (como se denominó oficialmente a este proceso), la fiscalía descubrió que “el combustible subsidiado fue desviado hacia sectores industriales y navieros NO autorizados, incluyendo empresas privadas y embarcaciones. (Fiscalía).
Se supone que durante el proceso de investigación seguirán develando los nombres de los industriales y navieros NO autorizados de los combustibles robados por los ‘huach’ ecuatorianos que podrían tener vínculos con narcos, si tomamos como referencia lo descubierto en México: “…Ante el boom económico del narcotráfico, los carteles encontraron en el huachicol la manera más eficiente de lavar sus activos al tiempo que generaban nuevos ingresos poniendo redes de gasolineras y, en ellas, vendiendo gasolina contrabandeada o robada. Desde 2006 los narcos se meten de lleno en el huachicol en complicidad con empresarios, transportistas, gente del sector energético, de aduanas, de impuestos…” (BBC).
Parece que hasta el momento en Ecuador se ha descubierto solo la punta del negocio. “…Compañías (de Álvarez y sus socios) se dedican a la comercialización ilegal de combustibles y generan beneficios para todos los intervinientes”… (Primicias).
El monto oficial calculado por la Fiscalía General del Estado como perjuicio económico en el ‘Caso Triple A’ de Ecuador es de aproximadamente 61,5 millones de dólares ($61'502.658,39).
MÉXICO, SU HISTORIA ‘HUACHICOL’
En este resumen histórico se observa cómo opera la gran red de robo de combustibles en México y la de Ecuador aparece pequeña (aún).
“El robo de combustible en México es un delito centenario, pero la primera versión del huachicol contemporáneo surgió de las entrañas de Pemex, la gran empresa petrolera del Estado mexicano creada en 1938.
“Fueron los mismos empleados de Pemex quienes empezaron a robar combustible”, dice Ana Lilia Pérez, una de las periodistas que más ha investigado el tema. “Y ellos, para que no se notara la ordeña, mezclaban el producto con otras sustancias”.
Lo robaban de muchas formas, pero la principal era con tomas clandestinas —algunas precarias, otras sofisticadas— a lo largo de los oleoductos. Pemex estima que cada año los delincuentes abren un promedio de 10.000 tomas clandestinas. Hoy se calcula que hay cerca de 22.000 tomas activas, casi dos por cada estación formal de gasolina.
Un tercio de los casi US$30.000 millones que ha perdido México a cuenta de esta industria ilegal se atribuye al huachicol fiscal, según el OCE.
“Durante años fue un problema que nadie quiso ver”, señala Pérez. “Los gobiernos no hacían nada por detenerlo y, gracias a eso, cada vez fue más grande”.
Pero no solo gracias a eso: ante el boom económico del narcotráfico, los carteles encontraron en el huachicol la manera más eficiente de lavar sus activos al tiempo que generaban nuevos ingresos poniendo redes de gasolineras y, en ellas, vendiendo gasolina contrabandeada o robada.
“Desde 2006 (en México) los narcos se meten de lleno en el huachicol en complicidad con empresarios, transportistas, gente del sector energético, de aduanas, de impuestos”, explica la periodista, que ha entrevistado a varios capos del narco sobre el tema.
“Fue una forma para ellos de tener una industria tan grande y lucrativa como el narcotráfico, pero que nadie estaba mirando”, añade. BBC.
Desde hace algún tiempo ya se hablaba de los ‘gasolineros de los narcos’, ahora comprendemos el porqué.
FUENTES:
*Cómo el “huachicol” se convirtió en México en un delito comparable al narcotráfico (y por qué es central para Trump y Sheinbaum). Daniel Pardo. Corresponsal de BBC Mundo en México. 24 julio 2025.
*Caso Triple A, investigación en la página oficial de la Fiscalía General del Estado.
*Caso Triple A. Proceso de la Fiscalía General del Estado.
MNeiraperiodismo.blogspot.com Quito-Ecuador 27/7/2026
